lunes, 6 de enero de 2014
"No" rotundo.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Los cafés en el aire y el amor en la taza.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Pisando fuerte.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Perdón en conjunto.
Lo mismo pasa al contrario. Todo el mundo habla del olvido, de capítulos, de páginas en blanco y de las heridas. Todo el mundo quiere deshacerse de algo pero nadie encuentra el modo. Las secuelas siempre permanecen.
Si se ama y arriesga, si se pierde y se acaba; se perdone, o no, el dolor aparece.
¿Y quién nos enseña a dejar de doler? ¿Quién nos enseña a perdonar en conjunto? perdón y olvido. Sin dolor o heridas. Sin rencores ni reproches.
A día de hoy, creo que no he visto a ningún maestro o maestra que enseñe a perdonar conjuntamente. O tal vez sea algo que haya que aprender uno mismo y aún no me ha tocado. De momento he aprendido a perdonar por individual. Perdón con permanencia de dolor.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Corazón al aire.
Y claro, tenía que amarte... ¿Cómo no iba a hacerlo?. La gente me decía ¿porqué sí?, y automáticamente mi respuesta: ¿Y porqué no?.
Parece que a veces desde fuera los demás no quieren entender, o a lo mejor es verdad que no se puede. Hay cosas que sólo somos capaces de ver si las vivimos y las sentimos por dentro de la piel. Y ésta era una de esas cosas.
Las relaciones y las parejas son de dos, sólo esas dos personas pueden entenderlas al completo. El resto, desde fuera, suele aproximarse a través de una idea, pero nunca llegan al contacto con los sentimientos. Con lo cuál nadie podía comprender todo lo que aquello había sido.
Así que, a sabiendas de que nada entendería el resto, y muy segura de mi misma, sin defensa que me cubriese el corazón decidí quererte. Como lo hacen los valientes: arriesgando. Convencida de que eso que late no va a sufrir desperfectos. Y si los sufre, el mismo amor que lo daña, lo puede arreglar.
Una vez más la gente dirá que estoy loca, ¡que dónde voy otra vez con el corazón al aire!. Pero es que ellos no lo iban a entender... y además, no pasa nada por que lo piensen, es cierto que lo estoy.
viernes, 16 de agosto de 2013
¿Y si el futuro no existe?
miércoles, 12 de junio de 2013
Perder el miedo y encontrar la fuerza.
La ausencia de necesitar resolver la incertidumbre.
Las ganas.
Vivir, eso nos hace fuertes y nos ayuda a perder el miedo.
Viviendo aprendes a vivir. A esperar sin estar esperando.
A que las cosas dejen de doler sin estar doliendo.
También se aprende riendo sin estar llorando, y llorando riendo.
Y se vive queriendo:
Queriendo aprender, queriendo mejorar, queriendo superarse.
Queriendo disfrutar. Queriendo aceptar. Queriendo conocer.
Queriendo conocerse...
Conociendo y conociéndose. Aceptando y aceptándose... Disfrutando.
Superando y superándose. Mejorando y mejorándose... Aprendiendo.
Queriendo a los demás, pero sobretodo, queriéndose a uno mismo.
Y queriendo vivir.
Así se vive.
Y viviendo, se pierde el miedo.
Es relativo ¿verdad? que para perder el miedo sea necesario vivir, y para poder vivir necesitemos perderlo.
Contradictorio y cierto. Me gusta.
Conócete, acéptate... y justo después de aceptarte, cuando vayas a superarte, de repente habrás perdido el miedo y estarás viviendo.
Entonces... vive. Sin miedo, sin incertidumbre... sin más.
